
Tratamiento para la depresión recurrente. Terapia, medicación y cambios de estilo de vida para superar la depresión.
El trastorno depresivo grave, también llamado depresión grave o depresión mayor, es una combinación de síntomas que afectan a tu capacidad para trabajar, dormir, estudiar, comer y disfrutar de actividades que antes resultaban placenteras.
La depresión mayor te puede incapacitar e impedir que te desenvuelvas con normalidad. Un episodio de depresión grave puede ocurrir una única vez a lo largo de la vida de una persona, pero lo habitual es que se repita. En ese caso hablamos de depresión mayor recurrente o crónica.
Si ya has padecido episodios depresivos y crees que puedes encontrarte ante una nueva recaída, es importante que actúes lo antes posible. Realiza este breve cuestionario para medir en 5 minutos el nivel de riesgo de tener una recaída en tu depresión.
Porque si no actúas y dejas que el episodio avance, puedes llegar a sentir que te resulte imposible salir adelante.
Sin embargo, te aseguro que incluso la depresión más grave es tratable.
En mis 24 años de experiencia he ayudado a decenas de mujeres como tú a superar las depresiones recurrentes más horribles que puedas imaginar.
Si tu depresión te está impidiendo tener la vida que deseas, entonces debes buscar ayuda.
En este artículo quiero hablarte de cuáles son las mejores opciones de tratamiento para la depresión recurrente o crónica.
No hay dos depresiones iguales. Ni dos formas iguales de tratarlas.
Este artículo te ayudará a decidir cuál es el enfoque más adecuado para ti. Porque curar una depresión no se limita a recetar antidepresivos. Existe un abanico terapéutico muy amplio que voy a mostrarte a continuación.
Desde la terapia hasta la medicación pasando por pequeños cambios en tu estilo de vida, existen muchos tratamientos efectivos que pueden ayudarte a superar la depresión, sentirte feliz y optimista nuevamente y recuperar tu vida.
¿Cuáles son mis opciones de tratamiento para la depresión recurrente?
Aunque algunos profesionales se empeñen en lo contrario, no existe un tratamiento universal que sirva para curar la depresión en todos los casos.
Ninguna depresión es igual a otra. Y su tratamiento no se puede resumir en un protocolo médico que el médico debe seguir paso a paso como si fuera una receta de cocina.
Lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra.
Así que la mejor manera de tratar la depresión es que tu profesional médico te informe lo más posible sobre las opciones de tratamiento para que las adapte a tus necesidades y contexto único.
Estos son los 5 consejos que quiero compartir contigo para el tratamiento de la depresión:
5 consejos prácticos para el tratamiento de la depresión
Aprende todo lo que puedas sobre tu depresión. Es importante que tu médico te ayude a determinar si tus síntomas de depresión se deben a otra enfermedad. Si es así, lo primero es tratar antes esa enfermedad. Otro factor clave es la severidad de tu depresión. Cuanto más grave sea la depresión, más intensivo será el tratamiento que necesitarás.
Se necesita tiempo para encontrar el tratamiento adecuado. A veces hay que probar varias opciones de tratamiento y asistencia hasta dar con la que mejor se adapta a ti. Para ver buenos resultados en una terapia, por ejemplo, es fundamental que haya buena conexión con tu terapeuta. Que te sientas respaldada, escuchada y apoyada. Que tu terapeuta tenga la paciencia y los recursos necesarios para encontrar ese espacio común donde te sientes en confianza y puedes abrirte sin temor de sentirte juzgada. Lo mismo pasa con los antidepresivos. Tu médico debe proponerte las mejores alternativas y ayudarte a detectar si, por ejemplo, puede que no necesites un medicamento porque realizar una caminata diaria de media hora te produce el mismo efecto positivo. Tanto tú como tu médico debéis estar abiertos al cambio y a un poco de experimentación.
No confíes solo en los medicamentos. Aunque los medicamentos pueden aliviar los síntomas de la depresión, no siempre son adecuados para su uso a largo plazo. Hay otros tratamientos complementarios como el ejercicio y la terapia, pueden ser tan efectivos como los medicamentos. En algunos casos, incluso más. Y la ventaja que tienen estos tratamientos complementarios es que no tienen efectos secundarios. Tu médico te orientará sobre qué medicamentos son los más adecuados para ti, pero recuerda que van a funcionar mejor si además realizas cambios saludables en tu estilo de vida.
Obtén apoyo social. Cuanto más cultives tus relaciones con los demás, más protegida estarás de la depresión. Si te sientes estancada, habla con familiares o amigos de confianza. También puede resultar interesante buscar nuevas conexiones en un grupo de apoyo para la depresión, por ejemplo. Pedir ayuda no es un signo de debilidad y no significa que seas una carga para los demás. A menudo, el simple hecho de hablar con alguien que te comprenda y que no estigmatice la depresión puede ser de gran ayuda.
El tratamiento lleva tiempo y requiere compromiso. Todos estos tratamientos para la depresión llevan tiempo y, a veces, pueden parecer difíciles de seguir o que los resultados tardan en llegar. Es normal. La recuperación suele tener sus altibajos. Busca un profesional médico que esté disponible para ti en los momentos más duros, especialmente al inicio del tratamiento, donde puedes estar más tentada de abandonar porque todavía no estás viendo resultados. Ese apoyo es fundamental para alcanzar una mejoría lo antes posible.
Cambios en el estilo de vida: tratamiento natural de la depresión recurrente
Realizar pequeños cambios en tu estilo de vida puede dar unos resultados de mejoría espectaculares en el tratamiento de la depresión. En algunos casos puede ser lo único que necesites para superar una recaída de depresión. Incluso si necesitas combinarlo con otro tratamiento, hacer los cambios correctos en tu estilo de vida puede ayudarte a aliviar la depresión más rápido y evitar que regrese.
5 cambios de estilo de vida para tratar la depresión recurrente
Ejercicio. El ejercicio regular puede ser tan efectivo para tratar la depresión como la medicación. El ejercicio no solo estimula la producción de serotonina, endorfinas y otras sustancias químicas del cerebro que te hacen sentir bien, sino que desencadena el crecimiento de nuevas células cerebrales y conexiones. Lo mismo que hacen los antidepresivos. ¿Significa eso que tienes que entrenar todos los días como si te prepararas para hacer una maratón para obtener estos beneficios? Ni mucho menos. Algo tan sencillo como una caminata diaria de media hora puede marcar un antes y un después en cómo la depresión te hace sentir. Para obtener los mejores resultados, te recomiendo realizar de 30 a 60 minutos de actividad aeróbica casi todos los días.
Apoyo social. Tener una red social fuerte te ayudará a reducir el aislamiento, un factor de riesgo clave para la depresión. No me refiero a que tengas cientos de amigos en Facebook o en Twitter. Me refiero a que tengas a un grupo cercano de familiares y amigos con los que puedas contar. Mantente en contacto regular con amigos y familiares. Y si te cuesta, considera la opción de unirte a alguna clase o grupo. El voluntariado es otra forma maravillosa de obtener apoyo social y ayudar a los demás y, al mismo tiempo, ayudarte a ti.
Nutrición. Comer bien es importante tanto para tu salud física como para tu salud mental. Hacer comidas pequeñas y bien equilibradas a lo largo del día te ayudará a mantener tu energía y minimizar los cambios de humor. Aunque puedes sentirte tentada de comer alimentos azucarados por el estímulo rápido que te dan, te recomiendo que elijas carbohidratos complejos como cereales, pasta o arroz. Te mantendrán en marcha sin que tu cuerpo sufra el bajón de azúcar que ocurre al cabo de unas horas tras consumir dulces y que pueden hacerte sentir peor.
Dormir. El sueño tiene un fuerte efecto sobre tu estado de ánimo. Cuando no duermes lo suficiente, tus síntomas de depresión pueden empeorar. La privación del sueño te hace más irritable, te pone de mal humor, provoca tristeza y te hace sentir más fatigada. Dormir lo suficiente cada noche es muy importante. Hay muy pocas personas capaces de rendir bien durante el día si duermen menos de siete horas por noche. Intenta dormir entre siete y nueve horas cada noche.
Reducción de estrés. Demasiado estrés amplifica los síntomas de la depresión y puede incrementar el riesgo de tener una recaída de depresión futura. Debes aprender a detectar los aspectos de tu vida que te estresan, como una sobrecarga de trabajo o relaciones con personas que no te ofrecen apoyo, y encontrar formas de minimizar el impacto que tiene en tu vida.
Psicoterapia para el tratamiento de la depresión recurrente
La psicoterapia puede ser un tratamiento muy eficaz para superar la depresión recurrente. Esta modalidad de tratamiento te permite desarrollar habilidades y conocimientos para sentirte mejor y afrontar las oscilaciones y los momentos anímicamente difíciles; de esa forma, te ayuda a evitar que la depresión regrese.
Algunas personas se refieren a la psicoterapia como «terapia de conversación». En gran parte es cierto. Pero la psicoterapia incluye además técnicas más recientes dirigidas a la relajación, la meditación y a la reconexión entre tu mente y el funcionamiento corporal.
Hay muchos tipos de terapia disponibles. Los tres métodos de terapia más comunes utilizados en el tratamiento de la depresión recurrente incluyen la terapia cognitiva conductual, la terapia interpersonal y la terapia psicodinámica. A menudo, se utiliza un enfoque mixto.
Algunos tipos de terapia se centran en enseñarte cómo replantear tus pensamientos negativos y desarrollar nuevas conductas y rutinas para combatir la depresión. La terapia también puede ayudarte a encontrar el origen de tu depresión, ayudándote a comprender por qué te sientes de cierta manera, cuáles son los factores que te han llevado a la depresión y qué puedes hacer para mantenerte saludable.
3 aspectos que la psicoterapia puede ayudar a trabajar en el tratamiento de la depresión recurrente
Una de las características más comunes de la depresión es la de sentirte abrumada y tener problemas para concentrarte.
La terapia te puede ayudar a echar la vista atrás para ver qué es lo que podría estar contribuyendo a tu depresión y cómo puedes hacer cambios. Estos son los 3 temas más comunes donde la terapia te puede ayudar:
Mejorar tus relaciones. Comprender los patrones de tus relaciones, construir mejores relaciones y mejorar las relaciones actuales te ayudará a reducir el aislamiento y construir apoyo social, un aspecto clave para prevenir y superar la depresión recurrente.
Establecer límites saludables. Si estás estresada y abrumada, y no sabes decir que no, tienes más riesgo de sufrir depresión. Establecer límites saludables en las relaciones y en el trabajo puede ayudarte a aliviar el estrés. Y la terapia te puede ayudar a identificar y validar los límites que tu cuerpo y mente pueden soportar.
Manejar los problemas de tu vida. Hablar con tu terapeuta de confianza puede proporcionarte buenos recursos y consejos sobre maneras más positivas de manejar los desafíos y problemas de la vida.
¿Terapia individual o grupal para el tratamiento de la depresión recurrente?
Puede que cuando escuches la palabra “terapia”, pienses en sesiones individuales con un terapeuta.
Sin embargo, la terapia de grupo también puede ser muy útil en el tratamiento de la depresión.
Las sesiones de terapia individual y grupal suelen durar aproximadamente una hora. ¿Qué beneficios aporta cada una?
En la terapia individual, desarrollas una relación íntima y sólida con tu terapeuta y puedes sentirte más cómoda compartiendo información sensible con alguien en quien tienes plena confianza que con un grupo. También recibes atención individualizada.
En la terapia de grupo, tienes la oportunidad de compartir tu experiencia y escuchar a los compañeros que atraviesan las mismas dificultades que tú. Esto te puede ayudar a desarrollar la autoestima y entender que la depresión es una enfermedad tabú muy común que puede tocarle a cualquiera. A menudo, los miembros del grupo se encuentran en diferentes puntos de su depresión, por lo que puedes recibir sugerencias tanto de alguien en las trincheras como de alguien que ya ha superado un problema difícil. Además de ofrecerte inspiración e ideas, asistir a la terapia de grupo también te puede ayudar a aumentar y mejorar tus redes y actividades sociales.
Cuando las cosas se ponen difíciles en la terapia …
A veces hacer cambios es complicado y te puede parecer tentador tirar la toalla y volver a los hábitos de antes.
Cuando la terapia parezca difícil o dolorosa, no te rindas.
Es fundamental que tengas una relación de plena confianza con tu terapeuta para que puedas hablarle con honestidad de cómo te sientes y cómo reaccionas a esos cambios.
Este clima de confianza y acompañamiento te ayudará a avanzar en lugar de retomar tus hábitos antiguos y menos efectivos.
Si ya estás bajo terapia y sientes que la conexión con su terapeuta es forzada o incómoda, no debes tener miedo de explorar otras opciones para la terapia. Una relación de confianza fuerte es la base de una terapia que te ayude a encontrar una mejoría rápida y permanente para tu depresión recurrente.
Tratamiento de medicamentos para la depresión recurrente
Cuando se habla de tratamiento para la depresión, es normal que se te venga a la cabeza el uso de antidepresivos.
Existen diferentes tipos de fármacos para el tratamiento de la depresión recurrente. La mayoría se centran en restablecer los desequilibrios químicos y regular los mecanismos del estado de ánimo defectuosos en el cerebro.
Algunas personas son reacias a tomar antidepresivos por los efectos secundarios que producen. En la mayoría de los casos, los efectos se presentan durante los primeros días o semanas, hasta que tu cuerpo establece de nuevo el equilibrio químico en tu cerebro.
Puesto que los antidepresivos te ayudan a regular tu estado de ánimo, saltarse varias dosis o suspender el tratamiento de golpe puede causarte un síndrome de discontinuación (que no es lo mismo que causar adicción) que se manifiesta en forma de molestias físicas temporales como mareos o latigazos en la cabeza.
Insisto en que suspender el tratamiento de forma abrupta o saltarse varias dosis puede provocarte síntomas parecidos a los de la abstinencia y dejar de tomar tus medicamentos de golpe puede empeorar la depresión. Es importante que hables con tu médico sobre los efectos secundarios que observes para que te ayude a disminuir la dosis de forma gradual y segura y encontrar una alternativa si la necesitas.
Si estás tomando medicamentos para la depresión, no ignores otros tratamientos. Los cambios en el estilo de vida y la terapia ayudan a acelerar la recuperación de la depresión y proporcionan habilidades para ayudar a prevenir una recurrencia.
¿Debería tomar los antidepresivos que me receta mi médico de cabecera?
Tu médico de cabecera podría ser el primer profesional en reconocer tu depresión.
Sin embargo, aunque tu médico puede recetarte antidepresivos, es una buena idea explorar otras opciones y recurrir a un profesional de salud mental especializado en depresión recurrente. Podrías terminar trabajando con un profesional que te ayude con tu terapia y cambio de hábitos saludables. Y si necesitas medicamentos, una psiquiatra con conocimiento avanzado y experiencia en depresión es el profesional más indicado para pautar el tratamiento y medicamento a medida para tu depresión recurrente.